
Es una encrucijada para mi hablarte o callar. Tengo esta incesante sensación de que lo mejor que puedo hacer es comenzar con un "¿Como estás? Tanto tiempo" pero creo que sería una tontería el simple hecho de dirijirme hacia vos para entablar una conversación que dure menos que cinco minutos. Muchos años hace desde que eramos amigos y hablabamos tranquilamente algunas palabras. Ahora, cada vez que te veo lo único que se decir es "hola" y escucharte responderme, para después alejarte como acostumbras. Cada vez que veo algo relacionado con mi infancia te recuerdo, y tu nombre retumba alocado en mi cabeza, y cuando eso sucede generalmente lloro porque sé que tengo la culpa de no haberte retenido a mi lado. Para cuando te veo, muchas veces se me escapa el corazón por la boca porque tenes esa extraña forma de sonreirme que me hace creer que seguimos teniendo cinco años y que la vida brilla tanto como acostumbraba. Mi cobrdía y mi orgullo me hizo perderte una vez, pero por otro lado...todos mis recuerdos siempre, pase lo que pase, vuelven a pronunciarte, y entre ternura y amargura, te abrazo como cuando eramos chicos y creíamos que habían algunas cosas que podían ser eternas.
♥ 15:25